
Amigo de mis desventuras…
Tú, chupete
En un rincón olvidado por mamá y papá…
Tú, chupete
Nunca esquivo a mis mordidas, ni a mis llantos…
Tú, chupete
Azul, blanco, de látex, silicona, con animalitos o estrellitas…
Tú, chupete
Pringoso, sucio, pegajoso, lavado o nuevo…
Tú, chupete
Eres el humilde servidor de mis adoloridas encías…
Tú, chupete
Ya salen mis dientes, tus verdugos…
Tú, chupete
Sé que resistirás y aún después de acabado,
como el Cid volverás a triunfar.
Este es mi pequeño homenaje a mi mi más fiel amigo y compañero de andanzas, mi chupete… mis chupetes (es que son varios, somos una piña).
A tí mi chupete, no soy Neruda, pero está hecho con todo el cariño que un bebé en período de dentición le puede tener a su chupete, que lo ayuda a pasar sus adoloridos y apesadumbrados días.


