
Feliz Navidad a todos…parece que me he portado muy bien porque me llegaron muchas cosas lindas, pero les contaré desde el principio como he vivido mi segunda Navidad.
Mamá y Papá adornaron un gran árbol que yo me encargué después de darle mi estilo propio…y casi me cargo de paso el Pesebre.
La noche de Navidad vinieron mis abuelitos chilenos, mis tíos y mis primos, me gusta verlos porque me hacen muchos mimitos y juegan todos conmigo y me hablan, me aplauden cuando digo: tatatatata, mamamama, papappapap, teteaaa, teteteteaaaa…cosas como esas que emocionan a todos.

Mis primos me sacan a caminar, juegan conmigo, yo los quiero mucho, cuando los veo salto como monito….jijijiji, eso dicen mis papis.

Con mis abuelitos soy más tierno, porque me gusta que me mimen y me den muchos besitos.
Con mis tíos juego mucho, mi tío Daniel me muestra como funcionan algunos juguetes mios y luego me los pasa para que yo los haga funcionar, pero yo se lo vuelvo a pasar para fijarme mejor como lo hace.

Mi tía Mabel es muy divertida, me río mucho con ella, me dice “Principipi”, me toma en brazos y me hace muchos mimitos, la tía Paty me habla muy dulce y me hace ponerme vergonzoso porque me mira cuando hago travesuras…
Sólo me puse triste cuando se fueron, porque me tuve que ir a dormir, estaba cansado pero quería seguir jugando, bailando, cantando y todo lo que me gusta hacer sin cansarme.











